Permiso por cuidado de hijo menor afectado por cáncer u otra enfermedad grave (2)

A finales de 2016, elaboré una entrada sobre el permiso por cuidado de hijo menor afectado por cáncer u otra enfermedad grave, incluido en el artículo 49e) del Real Decreto Legislativo 5/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP) .

En ella indicaba que era indignante que, después del transcurso de más de 6 años (el permiso fue incorporado a la redacción inicial del EBEP -Ley 7/2007, de 12 de abril- con vigencia indefinida por la Ley 39/2010, de 22 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para el año 2011), la gran mayoría de las Administraciones públicas, no hubieran abordado, mediante reglamento, la posibilidad de acumular la reducción del periodo de trabajo en jornadas completas (tal como señala el artículo 49e) del EBEP). Y que por ello había que valorar positivamente que al menos una Comunidad autónoma, La Rioja, hubiera procedido a su desarrollo reglamentario a través del Decreto 47/2016, de 18 de noviembre, por el que se regula el permiso por cuidado de hijo menor afectado por cáncer u otra enfermedad grave, atendiendo la sugerencia previa de la Defensora del Pueblo para la revisión de una resolución por la que había denegado un permiso por cuidado de hijo menor con enfermedad grave.

Después de tres años más, y ante la inactividad de las Administraciones Públicas, en esta ocasión una sentencia del Tribunal Supremo ha venido a amparar a una funcionaria pública al interpretar de forma favorable las condiciones del permiso que figuran en el texto legal (“enfermedad grave que implique un ingreso hospitalario de larga duración y requiera la necesidad de su cuidado directo, continuo y permanente”).

Enfermedad grave menor de edad

La cuestión analizada por la Sección Cuarta de la Sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Supremo es si el artículo 49.e) del EBEP resulta de aplicación en los supuestos en que no resulta necesaria la hospitalización del menor. Y en caso de concluir que no resulta necesaria dicha hospitalización, si el cuidado directo, continuo y permanente, puede ser interpretado de forma compatible con la escolarización del menor.

El Tribunal Supremo ha rechazado el recurso de casación interpuesto por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha contra la sentencia del TSJ de Castilla La Mancha que reconoció el derecho a una mujer funcionaria a reducir su jornada laboral al 50%, manteniendo su retribución íntegra para cuidar a una niña menor con diabetes Mellitus tipo 1, considerada como enfermedad grave, al entender que el artículo 49e) del EBEP resulta de aplicación en los supuestos en que no es necesaria la hospitalización del menor, pero sí es necesario un cuidado directo, continuo y permanente, aunque el menor se encuentre escolarizado.

Cuando la funcionaria solicitó la reducción de su jornada laboral su hija tenía 5 años de edad, necesitaba dos controles de azúcar en horario escolar y el colegio público donde estaba escolarizada no disponía de personal sanitario para asumir los controles a la niña.

La Consejería de Fomento de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha había rechazado la solicitud de reducción al 50% de la jornada diaria laboral al entender que no constaba la necesidad de requerir una atención directa, continuada y permanente equiparable a la que precisaría la menor de estar hospitalizada, requisito contemplado en el artículo 49.e) del EBEP. En su recurso de casación, la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha alegaba que se habían vulnerado las normas citadas porque en el caso concreto no existe ni hospitalización, ni el tratamiento continuado, ni siquiera cuidado en el domicilio del menor.

Finalmente es de destacar que el Supremo en su sentencia cuestiona la falta de desarrollo reglamentario del artículo 49.e) del EBEP para los supuestos a aplicar en enfermedades graves sin ingreso hospitalario, a pesar de la recomendación del Defensor del Pueblo en 2013 y el Acuerdo de la Comisión de Coordinación del Empleo Público para concretar los supuestos en los que es aplicable ese permiso a los padres sin que se exija sistemáticamente que el ingreso hospitalario prolongado y la necesidad de cuidado directo, continuo y permanente sean circunstancias que hayan de darse de forma simultánea.

En ausencia del desarrollo reglamentario estatal ni del autonómico en el caso concreto analizado (Castilla La-Mancha), el Supremo se basa en el listado de enfermedades graves del Anexo del Real Decreto 1148/2011, donde se incluye la Diabetes Mellitus tipo 1, y concluye que, en tanto enfermedad grave, precisa atención continuada y permanente.

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2 respuestas a Permiso por cuidado de hijo menor afectado por cáncer u otra enfermedad grave (2)

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