Teletrabajo, ¿por qué no?

El teletrabajo, entendido como una modalidad de prestación de servicios de carácter no presencial en virtud de la cual un trabajador puede desarrollar parte de su jornada laboral desde su propio domicilio mediante el uso de medios telemáticos, tiene importantes ventajas para los trabajadores: horario flexible, más tiempo libre (menor número de desplazamientos y, en todo caso, éstos no deben producirse necesariamente en hora punta), mayor posibilidad de conciliar la vida familiar, etc.

teletrabajo1

El teletrabajo no es una práctica laboral novedosa, puesto que se inicia en la década de los 70 a partir de la crisis del petroleo, que encareció el desplazamiento de los trabajadores a sus lugares de trabajo. Pero no fue hasta los años 90 cuando se generalizó su uso en Estados Unidos para los altos ejecutivos, y posteriormente para los trabajadores autónomos, quienes buscaban reducir costes y evitar desplazamientos. Paralelamente en Europa, los gobiernos de Austria y Alemania promovieron inicialmente el teletrabajo como mecanismo para el desarrollo de las zonas rurales. En los últimos veinte años esta práctica ha ido aumentando paulatinamente en todo el mundo, lógicamente de forma desigual, como consecuencia del desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación.

En divergencia con la creciente implantación del teletrabajo en el sector privado (según datos del INE, en 2008 un 14,7% de las empresas españolas cuentan con empleados que teletrabajan de forma habitual, cifra que aumenta al 27% en 2014), esta figura no fue recogida en el articulado del Estatuto básico del Empleado Público (EBEP). A pesar de que en la Administración general del Estado tuvo lugar una experiencia piloto en los años 2006 y 2007, en el marco de la ORDEN APU/1981/2006, de 21 de junio, por la que se promueve la implantación de programas piloto de teletrabajo en los departamentos ministeriales, y de que obtuvo una valoración positiva, inexplicablemente ello no conllevó su regulación legal. La experiencia se llevó a cabo a partir de un “Manual para la implantación de programas piloto de teletrabajo en la Administración general del Estado” que, pese al tiempo transcurrido, ha estado disponible a texto completo hasta hace unos meses en la página web de la Secretaría de Estado de Administraciones Públicas. El documento puede aún consultarse en la página web del sindicato C.S.I.T.: www.csit.es/hospedasw/arbol_csit/admon_estado/historico/09.10teletrabajoYmanual.pdf

No obstante lo cual, el teletrabajo sí está presente en la legislación posterior de carácter autonómico:

1.- Ley 10/2010, de 9 de julio, de ordenación y gestión de la Función Pública Valenciana (BOE de 6 de agosto de 2010): www.boe.es/aeboe/consultas/bases_datos/doc.php?id=BOE-A-2010-12629, que en su Disposición adicional décima indica:

“La administración de la Generalitat, en el marco del Plan para la Implantación de la Administración Electrónica, y de garantía en el acceso electrónico de los ciudadanos a los servicios públicos, incorporará las fórmulas telemáticas más adecuadas para hacer posible la implantación del teletrabajo. La definición de los ámbitos funcionariales o colectivos en los que pueda ser posible el teletrabajo, en atención a sus características o por las funciones que deban desempeñar, será delimitada reglamentariamente”.

El correspondiente desarrollo reglamentario se acometió finalmente en el DECRETO 82/2016, de 8 de julio, del Consell, por el que se regula la prestación de servicios en régimen de teletrabajo del personal empleado público de la Administración de la Generalitat [Valenciana]

2.- Ley 13/2015, de 8 de abril, de Función Pública de Extremadura (BOE de 6 de mayo de 2015): www.boe.es/boe/dias/2015/05/06/pdfs/BOE-A-2015-5016.pdf , que en su artículo 50 señala:

“Las Administraciones Públicas de Extremadura podrán implantar soluciones de teletrabajo como modalidad funcional de carácter no presencial que permita el desarrollo de la totalidad o parte de la jornada laboral fuera de las dependencias administrativas. Los términos y condiciones de la implantación de esta modalidad de trabajo, se determinarán reglamentariamente.

A comienzos de 2017, la Junta de Extremadura no ha acometido dicho desarrollo reglamentario, si bien ha avanzado en el tema con la publicación en el Boletín Oficial autonómico de la Resolución de 28 de noviembre de 2016, de la Secretaría General, por la que se acuerda la apertura del período de información pública en relación con el proyecto de Decreto por el que se regula la prestación del servicio en la modalidad no presencial, mediante la fórmula del teletrabajo, en la Administración de la Comunidad Autónoma de Extremadura

3.- Ley 2/2015, de 29 de abril, del empleo público de Galicia (BOE de 23 de mayo de 2015): www.boe.es/boe/dias/2015/05/23/pdfs/BOE-A-2015-5677.pdf, que en su artículo 107 indica:

“Cuando la naturaleza del puesto que se desempeñe lo permita, y siempre que se garantice la correcta prestación de los servicios, los empleados públicos podrán realizar todas las funciones de su puesto o algunas de ellas fuera de las dependencias de la Administración pública en la que estén destinados, mediante el empleo de las nuevas tecnologías, en los supuestos y con los requisitos que se determinen reglamentariamente”.

Dado que la Xunta de Galicia ya había regulado el teletrabajo con antelación a la aprobación de la ley autonómica de desarrollo del EBEP, dispuso la ORDEN conjunta de 5 de septiembre de 2016, de la Vicepresidencia y Consellería de Presidencia, Administraciones Públicas y Justicia y de la Consellería de Hacienda, que modificó la Orden de 20 de diciembre de 2013 por la que se regulaban la acreditación, la jornada y el horario de trabajo, la flexibilidad horaria y el teletrabajo de los empleados públicos en el ámbito de la Administración general y del sector público de la Comunidad Autónoma de Galicia. A 30 de septiembre de 2017, son 248 los empleados públicos que prestan servicio en la Xunta de Galicia a través de esta modalidad de trabajo no presencial. De éstos, el 70 por ciento de los puestos autorizados se encuentran en servicios centrales, mientras que el restante corresponde a puestos de servicios periféricos (vid. la nota de prensa “La Xunta favorece la conciliación de más de 10.300 empleados públicos con los regímenes de flexibilidad horaria y teletrabajo“).

La implementación más elaborada del teletrabajo en las Administraciones Públicas se ha realizado por la Comunidad de Castilla y León, a través del Decreto 9/2011, de 17 de marzo, por el que se regula la jornada de trabajo no presencial mediante teletrabajo en la Administración de la Comunidad de Castilla y León (BOCYL de 23 de marzo de 2011): http://bocyl.jcyl.es/boletines/2011/03/23/pdf/BOCYL-D-23032011-1.pdf, vinculado expresamente a “la adopción de medidas que favorezcan la conciliación de la vida personal, familiar y laboral” (art. 14 del EBEP).

En el Decreto, que entiendo debe ser considerado un referente a la hora de abordar este tema, se establecen criterios preferentes de concesión (conciliación de la vida familiar y personal con la laboral, empleados públicos con discapacidad o víctimas de violencia de género, tiempo y distancia de desplazamiento del domicilio al lugar de trabajo, etc.) en el caso de que hubiera varios empleados públicos que deseen prestar el servicio mediante jornada no presencial y pertenezcan a la misma unidad de trabajo y por cuestiones de organización administrativa no fuera viable otorgar dicha modalidad de trabajo a todos, agotadas en su caso las posibilidades de rotación o de acuerdo entre los empleados públicos y la Administración.

Con posterioridad, las Comunidades Autónomas de País Vasco, Islas Baleares y La Rioja han desarrollado esta figura, en parecido términos, a través de los siguientes decretos:

– Decreto 92/2012, de 29 de mayo, por el que se aprueba el Acuerdo sobre la prestación del servicio en la modalidad no presencial mediante la fórmula del teletrabajo por el personal empleado público de la Administración General de la Comunidad Autónoma de Euskadi y sus Organismos Autónomos (BOPV de 7 de junio de 2012): www.lehendakaritza.ejgv.euskadi.eus/r48-bopv2/es/bopv2/datos/2012/06/1202578a.pdf

– Decreto 36/2013 de 28 de junio, por el que se regula la modalidad de prestación de servicios mediante teletrabajo en la Administración de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears (BOIB de 29 de junio de 2013): www.caib.es/eboibfront/es/2013/8157/519576/decreto-36-2013-de-28-de-junio-por-el-que-se-regul

– Decreto 45/2013, de 5 de diciembre, por el que se regula la prestación del servicio en la modalidad no presencial mediante la fórmula del teletrabajo para el personal funcionario y laboral al servicio de la Administración General de la Comunidad Autónoma de La Rioja y sus Organismos Autónomos (BOR de 13 de diciembre de 2013): www.larioja.org/npRioja/default/defaultpage.jsp?idtab=809406&modelo=NA&norma=01910

No cabe duda de que en unas Administraciones Públicas no acostumbradas a la gestión por objetivos, basadas en una cultura arraigada en la importancia de la presencia en el puesto de trabajo, es difícil introducir mecanismos de teletrabajo, pero es incuestionable la necesidad de abordar su implantación en la Administración general del Estado y su generalización en las Administraciones autonómicas, dado que puede contribuir tanto a una mayor satisfacción laboral del empleado público como a su mayor implicación en el cumplimiento de los objetivos de la unidad administrativa donde presta sus servicios profesionales.

Vid. entrada posterior del blog sobre este tema: Teletrabajo, ¿por qué no? (2)

Anuncios
Esta entrada fue publicada en EBEP, Teletrabajo y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Teletrabajo, ¿por qué no?

  1. Pingback: Teletrabajo, ¿por qué no? (2) | Administraciones Públicas y su personal

  2. Pingback: Acuerdo de Gobierno de PSOE u Ciudadanos y empleo público | Administraciones Públicas y su personal

  3. Jorge Rodríguez dijo:

    Quedo Impresionado por el esfuerzo de compilación normativa y por el rigor empleado. A ver si es posible salir del “presencialismo” y que se implante el teletrabajo en la Administración general del Estado y en el resto de Administraciones autonómicas donde no se ha implantado.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s